martes, 6 de abril de 2010

Valores en juego 4

Las trampas en el juego: una mentira. Esta es la enseñanza de esta cuarta entrega de la serie "Valores en juego". En primer lugar todos reconocemos que hemos hecho trampa alguna vez. Nuestros pequeños protagonistas lo reconocen y analizan cómo se han sentido al hacerlo y cómo ven reaccionar a los adversarios que lógicamente se enfadan y no quieren jugar más. Sin trampas la victoria es completa, plena, no nos genera conflictos internos sino satisfacción. Una vez han reflexionado porqué es mejor jugar limpio, los jóvenes deportistas se comprometen a respetar las reglas y dejarlas bien claras.

Valores en juego 3

¿Jugar o ganar? Esta es la reflexión de este tercer corte de los dibujos animados "Valores en juego". ¿Qué es más divertido, jugar o ganar? Los niños llegan por sí solos a esta reflexión: cuando uno de los dos rivales gana se termina el juego y por tanto la diversión... Es importante cuando formemos equipos que estén equilibrados, el juego es mucho más divertido cuando la competición es igualada que cuando uno de los dos vence con claridad, facilita que los participantes no se frustren y se mantengan implicados en el desarrollo del juego, porque se divierten: divertirse, cuestión clave en la iniciación deportiva.

Valores en juego 2

Continuamos con la serie de animación "Valores en juego". En este segundo vídeo el profesor muestra a sus alumnos el verdadero sentido del deporte: el juego limpio. Uno de los alumnos descubre a partir de su propia experiencia el valor de la deportividad: ante una situación de daño fortuito del rival, el adversario detiene el partido y se preocupa por su estado de salud, desistiendo del objetivo de anotar el tanto. Este hecho queda grabado en la memoria del niño que pasa a percibir el valor solidaridad como positivo, puesto que es ayudado por el rival que se interesa antes por su salud que por su éxito en la competición, y comparte esta vivencia con sus compañeros de clase: el profesor fomenta la participación de los alumnos.

lunes, 5 de abril de 2010

Deportividad en fútbol base

Vídeo en la línea del anterior, un nuevo ejemplo de juego limpio, pero en esta ocasión se trata de un encuentro de fútbol base, etapa clave de formación para que los valores del deporte se consoliden y persistan en la edad adulta. En este caso es el entrenador quien indica a sus jugadores que faciliten el gol del rival para igualar el partido, ya que el gol conseguido anteriormente por ellos se produjo de manera antideportiva. Este tipo de correcciones por parte de los entrenadores son fundamentales y absolutamente críticas en la infancia y en la adolescencia para conseguir que el juego limpio sea la regla general, lo habitual en la competición, y que los deportistas se acostumbren a competir con honestidad, es decir, el fin no justifica los medios, ganar sí, pero no a cualquier precio, lo primero: respeto al adversario.

Deportividad en alta competición

La deportividad, el fair play o juego limpio, siempre debe ser aplaudido y resaltado. Llama especialmente la atención cuando se manifiesta en los entornos de alta competición, por todo lo que hay en juego y sobre todo por el ejemplo que se transmite a los aficionados y aficionadas de todas la edades que nos fijamos en lo que hacen los deportistas de élite. En este vídeo podemos observar cómo uno de los equipos con mejor palmarés de Europa, el Ajax de Amsterdam, del que han salido tantos grandes jugadores de fútbol, al tratar de devolver un balón al equipo contrario que lo había sacado fuera de banda para que atendieran a un jugador, marca un golazo involuntariamente, pero el árbitro, aplicando el reglamento, no tiene más remedio que dar por bueno el gol y que éste suba al marcador. En la siguiente jugada los jugadores del Ajax facilitan que su adversario marque para paliar esta curiosa situación... un gran ejemplo a seguir.